domingo, 14 de septiembre de 2008

Anuncios de felicidad

Dice Enrique Bunbury que ya no cree en los anuncios de felicidad...

Y es que cada vez que uno va cumpliendo años cuesta más trabajo encontrar la felicidad. Te vas dando cuenta de que la vida no es tan bonita como decían aquellos profesores vestidos de negro que tuve en el colegio.

Pero nos quedan situaciones muy personales capaces de hacernos campeones del mundo en un sólo día por muy triviales que sean.

Me queda subirme con mi bici todos los alpes y los pirineos, me quedan mis amigos, me quedan los partidos de baloncesto, me quedan los nuevos discos por conocer, me quedan muchos conciertos a los que asistir, me quedan muchos libros de poesía que leer, me queda ser feliz en mi trabajo, y sobre todo me queda ella.

...aunque sólo me esperan los que no me conocen.

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