
Me resulta muy difícil y a la vez necesario escribir esta noche.
Cualquier persona que ha nacido antes de los 90 conoce a Antonio Vega. A unos les llegaron sus grandes éxitos: chica de ayer, se dejaba llevar por tí, el sitio de mi recreo, palabras... y otros simplemente tomaron a Antonio como compositor de la banda sonora de sus vidas.
He recibido una llamada y varios mensajes de gente que conozco para contarme que Antonio Vega había muerto. En ese momento me he dado cuenta de que la figura de Antonio ha sido tan grande que todos nos hemos visto un poco inmersos dentro de ella y nos ha hecho unirnos en su memoria. Hace mes y medio Antonio Vega tocó en el teatro Antzoki de Bilbao y comentamos la posibilidad de ir a verle pero al final el plan no funcionó. Me queda esa pena, fue uno de sus últimos conciertos y me hubiera gustado despedirme de él sobre los escenarios.
La época que más ha aportado de Antonio fue la del 2005, cuando cayó enfermo en una depresión por la muerte de su novia Marga y sacó el que para mi es el mejor disco de toda su carrera 3000 noches con Marga. Para mí fue la mayor declaración de amor que he podido leer. Recordando hoy esa etapa de su vida he logrado sacar una sonrisa sabiendo que por fin Antonio ha podido cumplir su sueño, estar al lado de Marga un día más. Os dejo la canción que le dedicó en el 2005 a Marga, hoy tiene mucho más sentido escucharla.
Tu voz dejará de estar a mi lado el día que deje de soñar.
Ander.
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