
La tristeza y la impotencia se estaban adueñando de mi vida. No es fácil salir todos los días a entrenar y ver que los resultados no llegan. Las enfermedades y una pequeña lesión en la planta del pie no me han dejado prepararme bien en invierno y primavera.
La vida de un amante de la bicicleta no es fácil si las fuerzas no le acompañan y es lo que me estaba sucediendo estos dos últimos meses. Ver que la carretera te puede y que sufres mucho para llegar donde antes disfrutabas te hace pensar sobre si merece la pena tanto esfuerzo.
Hoy me sigue doliendo el pie pero de una forma más agradable. En la subida a las pistas de esquí de Valdezcaray he logrado conquistar el reloj y marcar la mejor marca de la temporada. Muy lejana eso sí al tiempo conseguido hace dos años... hablamos de casi 11 minutos de diferencia pero las sensaciones han sido muy buenas.
Y es que vuelvo a dejar de rueda a los que intentan subir conmigo, vuelvo a tener ese pequeño molinillo que me hace subir más y más rápido y lo más importante... vuelvo a bailar sobre mi bicicleta disfrutando.
Espero que el día de hoy sea una señal de llegada de tiempos mejores. Hoy me he sentido Juan Antonio Cortés.
Ander.
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