Siempre hay un momento del día en el que me alejo del mundo cotidiano y me voy a mi planeta favorito, el planeta Epumer. Lo conocen muy pocas personas y eso lo hace más especial todavía. Es curioso como sigue habiendo gente que la sigue escribiendo a Mapu, contándole sus cosas o simplemente diciéndole todo lo que le aporta en cada amanecer. Porque los que la escribimos en su diario sabemos que Mapu nos sigue leyendo en sus ratos libres.María G. despertó muchas cosas en mí. La más importante de todas fue la de dejar a un lado la mochila de viaje llena de problemas, rutinas y agobios. He aprendido a saber disfrutar de las situaciones cotidianas. La luna, la soledad, las buenas compañías, una cancha de basket, mirar durante horas a mi estrella favorita en la noche despejada, los gatos, un perfume... todos esos rincones donde uno puede encontrarse a sí mismo. En definitiva me ha enseñado a viajar por la vida de una manera sencilla, no necesito nada más para ser feliz.
De una manera u otra gracias a ella empecé a escribir este blog y poco a poco he ido conociendo más lugares del planeta y lo he ido dibujando por aquí. Y seguiré haciéndolo mientras siga soñando.
Una vez más, Gracias por todo Mapu ;-)
Ander.
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