Han pasado ya 6 años de todo aquello y parece que fue ayer cuando sonreias al verme. Siempre me preguntabas por mis amigos, mi novia, el baloncesto...todo aquello que sabías que me hacía feliz. Tú que me viste en mi momento dorado, tú que nos viste a los dos asustados, tú que con simplemente una mirada lo decías todo.
Desde todo aquello tu silla se encuentra vacía y un poco de nosotros poco a poco se va apagando. Ya sólo quedan cenizas de aquellas hogueras que teníamos llenas de sueños e ilusiones pero todavía sigo pidiendo deseos.
Desde todo aquello tu silla se encuentra vacía y un poco de nosotros poco a poco se va apagando. Ya sólo quedan cenizas de aquellas hogueras que teníamos llenas de sueños e ilusiones pero todavía sigo pidiendo deseos.
Aquella tarde tan larga y soleada de Junio
te llevé en mis manos
tus ojos cerrados y yo nos miramos
entre lágrimas llenas de recuerdos.
¿Sabes una cosa?
Te sigo recordando cada noche estrellada.
te llevé en mis manos
tus ojos cerrados y yo nos miramos
entre lágrimas llenas de recuerdos.
¿Sabes una cosa?
Te sigo recordando cada noche estrellada.
Un abrazo estés donde estés.
2 comentarios:
Sea cual sea el motivo, nunca hay que dejar de pedir deseos y volver a soñar. Es lo que nos mantiene vivos.
Ander, siempre has sido una persona especial, tu sensibilidad es uno de los motivos por los que siempre he pensado así... me has emocionado con tu entrada... Un beso.
Lu*
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